hipnosis

Hoy día 4 de enero es el día mundial de la hipnosis. Pero... ¿sabemos qué es realmente? Existe un gran desconocimiento alrededor de esta terapia. Muchos creen que es simplemente un método para "dormirte" o "hacerte hacer la gallinita".

Sin embargo, la hipnosis es algo mucho más que eso. Es una gran herramienta para psicólogos y terapeutas que recurren a ella para tratar a pacientes que se encuentran desesperanzados e incapaces de encontrar la fuerza, por sí mismos, de solucionar su problema. No se puede hablar de la hipnosis como terapia, si no como ayuda o herramienta auxiliar de las terapias en general.

Si tuviéramos que definirla de alguna manera podríamos decir que la hipnosis es un grupo de técnicas que utilizan la sugestión para provocar cambios en la conducta de las personas. Sin embargo, hay muchos falsos mitos a su alrededor. Por ejemplo, tendemos a pensar que la persona hipnotizada cae en un profundo sueño y eso no es así. Cuando acudimos a un tratamiento de hipnosis, el hipnotizador no nos duerme ni hace que perdamos la consciencia. Si así fuera, no podríamos seguir sus instrucciones. Tampoco se pierde la voluntad durante este proceso ni nadie se queda atrapado en un estado hipnótico sin poder salir de él. Todo estos son, como decimos, falsos mitos que se han extendido de manera popular pero que poco tienen que ver con la realidad.

La hipnosis permite a los psicólogos tratar contenidos a los que no pueden acceder mientras el individuo permanece consciente. Durante el proceso de la hipnosis, el profesional conecta con la parte más emocional y primitiva del cerebro y se instala en un ambiente relajado en el que puede interactuar con él.

La hipnosis se puede comparar a la meditación o a las fases del yoga. No entramos en inconsciencia, si no que al contrario lo que hacemos es estar más conectados que nunca, nuestro cerebro está más activo y conectado o centrado en un estímulo concreto (respiración, contenido del tratamiento...). Sobre esto se va trabajando durante toda la sesión.

Esta herramienta tiene un gran respaldo en el mundo científico, no forma parte de la brujería ni del esoterismo, sino que sólo psicólogos cualificados pueden practicarla con total seguridad y con manejo de la situación. La hipnosis está muy recomendada para tratar problemas de ansiedad, depresión, fobias, etc. Sobre todo para aliviar lo que no somos capaces de aliviar cuando somos completamente conscientes ya que el hecho en sí nos sigue produciendo sufrimiento.