alopecia, calvo, cabello, salud

A todos nos gusta mirarnos al espejo y vernos bien, eso está claro. Una de las mayores preocupaciones estéticas que tenemos es el estado del pelo: si está sano, si luce bien y, sobre todo, la cantidad. Nos referimos a la alopecia, un problema con el que tienen que lidiar mujeres y hombres.

Es cierto que siempre hemos asociado los problemas capilares con el género masculino, pero no sólo son los hombres los que la sufren. Hoy por hoy todos llevamos un estilo de vida muy estresante, con mala alimentación y dietas desequilibradas, abusos de medicamentos y otros factores que hacen que nuestro cabello sufra.

No obstante, la causa más frecuente de caída capilar sigue siendo la alopecia androgenética, aquella que heredamos. La suelen sufrir más los hombres que las mujeres y en cada género se presenta de forma distinta. Mientras que en los hombres el cabello va retrocediendo de la frente hacia atrás o en la zona de la coronilla; en las mujeres lo que ocurre es que el cabello se va perdiendo en todas las zonas poco a poco, reduciéndose en cantidad, pero rara vez conduciendo a una calvicie total.

El caso es que, una vez empieza a caer el pelo, hay que buscar soluciones para evitar la caída y, al mismo tiempo, disimularla. El primer paso será buscar un corte de pelo que disimule la alopecia. La clave está en igualar la cantidad de cabello. Los laboratorios médicos sacan sin descanso píldoras, champús y soluciones varias para aplicar en el cuero cabelludo y evitar que este problema se acrecente. Son productos, eso sí, que no hacen que el pelo vuelva a crecer. Como mucho, buscan frenar el avance de la alopecia.

Es muy importante que, en esta fase, aceptemos que, aunque podamos disimularlo, la realidad es la que es. A veces, por muchos remedios que intentemos usar, la caída del pelo es inevitable e inexorable con el paso del tiempo. Y evitarlo con peinados de toda índole (que no nos quedarán bien) no hará sino acentuar más el problema. Es el caso de personas como Anasagasti, político del PNV.

Entre las opciones más clásicas al empezar a perder pelo está la de usar gorro o sombreros o pasarse a la peluca o el peluquín. Eso sí, con mucho cuidado, ya que el resultado puede ser desastroso y bastante peor que mostrar que lo único que nos pasa es que estamos perdiendo cabello.

Pero en los últimos tiempos hay técnicas muy revolucionarias para la alopecia en hombres y mujeres. Están los tatuajes capilares, las fibras capilares y el maquillaje, las prótesis capilares o los injertos. De hecho, a todos nos vienen a la cabeza algunos personajes reconocidos y famosos que, de repente, de la noche al día, lucen melenas muy interesantes y bien pobladas.

Es el caso de famosos como Rafael Nadal, Jude Law, Julio Iglesias, José Bono, Hilario Pino y una larga lista de etcéteras. Las fibras capilares, el maquillaje o las prótesis son más fáciles de realizar, además de tener un precio más asequible. Sin embargo, intervenciones como los injertos pueden durar varias horas y el coste puede ser demasiado elevado para los que no tienen el poder adquisitivo de los famosos arriba nombrados.

Lo cierto es que, hoy por hoy, tenemos casi todo a nuestro alcance para mejorar nuestra alopecia o disimularla. O, simplemente, aceptar lo inevitable, asumir que nunca más tendremos pelazo... ¡y alegrarnos de no tener 'ni un pelo de tontos'!