Supermercado, alimentación, eco

Si eres un asiduo al supermercado te habrás dado cuenta de que, de un tiempo a esta parte, hay un pasillo (o varios) dedicado en exclusiva a productos catalogados como saludables o ‘healthys’. Pero, ¿es esto del todo cierto?

La realidad es que muchos de los productos que hoy por hoy adquirimos no son tan sanos como nos venden. De hecho, si nos paramos unos minutos a analizarlos veremos que nada más allá de la realidad. Vamos a señalar algunos de estos alimentos supuestamente saludables de los que debemos huir:

 

 

  • Alimentos 0% materia grasa

Normalmente estos alimentos están repletos de azúcar. Esto ocurre porque los alimentos a los que se les quita la materia grasa dejan de tener ningún sabor. Por eso, los fabricantes añaden grandes cantidades de azúcar, algo que es totalmente desaconsejado por los expertos. Sin embargo, el mensaje sigue yendo en una dirección: la obesidad la provoca la grasa. Pero la gran realidad es que lo verdaderamente peligroso y poco recomendable es consumir azúcar en esas cantidades.

 

  • Productos integrales

Los productos que nos venden como integrales suelen estar hechos con trigo refinado, por lo que no se componen de granos de trigo enteros que realmente cumplen su función en nuestro organismo. Además, normalmente creemos que estos productos son más sanos y engordan menos, por lo que nos concedemos la licencia de comerlos en mayor cantidad. Un gran error.

 

  • Zumos de frutas

En general, un zumo de frutas que preparamos nosotros mismos en casa es un producto sano y que mezcla diferentes vitaminas buenas para el organismo. Lo peor llega cuando esos zumos de frutas los adquirimos preparados en supermercados y otros lugares. Los zumos de frutas envasados contienen grandes cantidades de azúcar. Tantas, que pueden compararse a la cantidad de azúcares que llevan las bebidas carbonatadas.

 

  • Productos sin gluten

Patatas, encurtidos… Se ha puesto de moda no comer productos con gluten, porque se ha extendido la idea de lo malo que es el trigo. Para marcas y fabricantes esto es un filón y han creado productos 'ad hoc'. Los productos a los que quitan el gluten son, simplemente, productos refinados. Nada saludable. Si realmente no queremos consumir gluten lo que debemos hacer es acudir a alimentos que no lo contienen en su origen: fruta, carne, huevos.

 

  • Alimentos ecológicos

Si nos paramos a analizarlo comprenderemos que todo puede ser ecológico: hasta el alimento menos saludable del mundo. Se obtendrán con un proceso más natural o sin pesticidas, pero por muy ecológico que sea algo probablemente no dejará de llevar el mismo azúcar que su homólogo no ecológico.

La lista podría ser interminable, por eso es importante analizar qué queremos comer y pararnos unos instantes a investigar qué productos contienen qué y en qué cantidades. No supone tanto esfuerzo por nuestra parte y, por el contrario, ganaremos mucho en salud. Y, sobre todo, no caeremos en la trampa de esos productos supuestamente maravillosos que, al final, nunca lo son tanto.