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Cuando llega esta época del año lo que más apetece es coger bikini o bañador e ir a pasar los días de vacaciones junto al mar. La playa es sinónimo de relax y disfrute, pero, además, tiene propiedades beneficiosas para la salud que son desconocidas para la mayoría.

El agua del mar posee más de 80 elementos entre los que están minerales como el zinc, el yodo o el potasio. Además, también es rica en microorganismos que producen sustancias antibióticas y antibacterianas. En definitiva, está cargada de elementos beneficiosos para los seres humanos.

Unas vacaciones en la playa proporcionan sensación de bienestar general y reducen el estrés. Algunos de los minerales que contiene el océano son elementos calmantes con capacidad de estabilizar y mantener los niveles de serotonina o melatonina. En este sentido, un estudio de la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda) señalaba que estar cerca del mar “mejora la salud psíquica, tanto si es en una ciudad grande como en un pequeño pueblo de pescadores. Lo importante es estar junto a la playa”.

Pero los beneficios del mar no sólo se quedan en el plano psicológico, sino que, a nivel físico, son muchas las propiedades que se pueden encontrar en el agua del océano:

  • Favorece la eliminación de toxinas de los pulmones, ya que facilita el drenaje de la mucosidad. El agua del mar contrarresta los efectos de la polución ambiental de las ciudades ayudando a mantener activas las mucosas y el sistema inmunitario.
  • Ayuda al corazón, ya que cuando estamos dentro del agua somos más ligeros y, por lo tanto, el esfuerzo del corazón es menor que fuera de ella.
  • Mejora la circulación debido a que el agua fría actúa sobre los vasos capilares contrayéndolos, por lo que la sangre fluye con más facilidad hacia el corazón.
  • Es buena para la piel, pues actúa como exfoliante natural eliminando células muertas y estimulando la generación de nuevas. También tiene efectos muy buenos en las personas con enfermedades cutáneas, como la psoriasis, y ayuda a desinfectar y cicatrizar las heridas, así como a mejorar su aspecto.
  • Ayuda a recuperarse de las lesiones. El yodo del agua relaja los músculos y contribuye a mejorar el progreso ciertas lesiones. Además, darse un baño en el mar o mojar los pies mientras se pasea por la orilla puede reducir el dolor de las articulaciones y ayudar a personas con problemas reumáticos.

En definitiva, el mar es una fuente inagotable de salud con múltiples beneficios para los seres humanos. Si se tiene la suerte de vivir cerca de él, es muy recomendable acudir una vez por semana, aunque sólo sea para dar un paseo. Si, por el contrario, el mar queda lejos, será aconsejable ir con cierta asiduidad para aprovechar todo lo que tiene para ofrecernos tanto psicológica como físicamente.