meditación, salud, néctar

Seguro que has escuchado que la meditación es una gran manera de dejarte ir, desestresar y mejorar tu estado de ánimo. Puede ser muy útil para tu salud, ya que ayuda a combatir los dolores crónicos, la depresión y la ansiedad.
A veces puede ser difícil conseguir tiempo para implementar una meditación regular debido a nuestra compleja rutina en el trabajo. La buena noticia es que puedes hacerlo sin sentarte en un cojín ni convertir tu habitación en un templo de descanso.

Hay maneras de estar concentrados incluso en los días más concurridos.

1. Mantente atento
Cada vez que haces una actividad diaria, ya sea conducir o ducharte, activas tus cinco sentidos.
¿Qué sientes en la piel (temperatura, presión, textura)? ¿Qué puedes oír, oler, ver, saborear?
Cuando entrenas diariamente o cuando estiras después de hacer ejercicio, en lugar de pensar en lo que vas a hacer a continuación, concéntrate en las sensaciones de tu cuerpo.
Sé consciente de cualquiera de las distintas reacciones físicas que sientes, ya sean buenas, malas, dolorosas o agradables y trata de adoptar una actitud de interés y curiosidad. Esta capacidad de observar tu experiencia sin juzgar es fundamental para la atención plena y para la meditación.

2. Concéntrate a la hora de comer todos los días
En lugar de correr a través de las comidas, tómate el tiempo para sentarte y saborear la experiencia.
Concéntrate en los aspectos visuales de tu comida, observa cómo huele, mastica lentamente, busca la gama de sabores y de texturas.
No sólo apreciarás más tu comida sino que también le echarás una mano a tu sistema digestivo. Además tu mente, sin darte cuenta, estará completamente apartada de los problemas y las preocupaciones.

3. Trata de estar más presente para las personas de tu vida
Si sabes que cuando estás ocupado y preocupado tiendes a prestar menos atención a las personas, elimina las distracciones digitales (móvil, tele, tablet) y haz más contacto visual con los que tratan de hablar contigo.
Elimina cualquier cosa que te mantenga alejado de la conversación y muestra interés, haz preguntas y escucha realmente las respuestas.

4. Tómate unos minutos para revisar tu respiración y tu cuerpo
Si notas alguna tensión, relájate. Si te sientes estresado, levántate y estira. Observa qué pensamientos están dando vueltas por tu cabeza y déjalos ir. Respira profundo varias veces y antes de continuar con tu próxima tarea, enfócate.
Si bien no son sustitutos de la meditación, estas prácticas de atención diaria definitivamente mejorarán la calidad de tu atención y de tu bienestar.

Así que es hora de llevar estos consejos a la práctica para mantener una mente más plena y saludable.