homeopatía, medicina alternativa, salud

A finales del siglo XVIII el medico Samuel Hahnemann sentó las bases de la homeopatía, un sistema de medicina alternativa que se sirve de hasta 3000 sustancias de origen animal y vegetal para curar y aliviar dolencias. Se basa en un principio de similitud en que lo similar cura lo similar, sostiene que una sustancia responsable de determinados síntomas puede aliviarlos si se administra en la dosis y forma correcta.

La clave está en una práctica denominada “dilución” consistente en mezclar una parte de una sustancia con noventa y nueve partes de agua destilada para activar la energía de la sustancia diluida. El proceso puede llegar a repetirse entre seis y treinta veces por preparado.

Así, aunque algunos países como el Reino Unido, Francia o Alemania financian la homeopatía en sus servicios públicos de salud, los más críticos se refieren a ella como “la medicina del agua”. El debate entre defensores y detractores está también presente en la comunidad científica, el virólogo Luc Montagnier, Premio Nobel en 2008 por su descubrimiento del SIDA (VIH) y fiel defensor de la homeopatía descubrió que el agua pura conservaba un rastro electromagnético de una proteína con la que había estado en contacto antes.

Existen numerosos beneficios en el uso de la homeopatía que, sin ser excluyente de la medicina tradicional, se presenta como un complemento  efectivo sobre todo en afecciones de nariz, garganta y oídos. Estas son algunas de las ventajas que nos ofrece:

  • Al depender el tratamiento de los síntomas y no de la enfermedad, este es específico e individual para cada paciente.
  • La perspectiva desde la que se trata al paciente es una perspectiva holística por lo que se trabaja de manera integral, prestando atención a cuerpo y mente, a lo físico y lo emocional.
  • Los tratamientos homeopáticos fortalecen el sistema inmunológico de manera que las enfermedades infecciosas son además combatidas desde la prevención.
  • No producen alergias.
  • Los tratamientos homeopáticos son respetuosos con los procesos corporales (digestivo, sanguíneo, respiratorio, etc.
  • Dado que son naturales, no presentan efectos secundarios, son seguros para mujeres en período de gestación y lactancia, niños y ancianos.
  • No existe riesgo de intoxicación o sobredosis.