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Aunque hoy en día al hacer la compra podemos optar por casi cualquier fruta en cualquier momento del año, los alimentos de temporada nos aportan de forma natural los nutrientes que necesitamos en cada estación del año, por no hablar de que la fruta madurada de forma natural en el árbol es más digestiva y posee un mayor valor nutritivo. La alimentación de temporada y de proximidad nos mantiene en contacto con nuestro entorno y con los ciclos de la naturaleza. Pero no nos engañemos, cada vez se nos hace más difícil conocer el calendario de los cultivos y saber qué alimentos es mejor comer en ese momento.

Las recién llegadas
Ya puedes ir diciendo adiós a los kiwis, porque a partir de abril, te será difícil encontrarlos, y si los encuentras… huye, porque vendrán de muy lejos y serán de baja calidad. La primavera es una época fantástica para que los niños disfruten comiendo sano con la aparición de frutas más dulces, hidratantes y coloridas. Algunas de sus preferidas, suelen ser las cerezas, las ciruelas, los nísperos, las fresas, los melocotones o los albaricoques. Aunque la fresa está presente en nuestra cesta desde enero, de marzo a mayo es cuando está en su momento óptimo y podremos encontrarla hasta junio o incluso julio, ya que cada año se adelanta y retrasa más su comercialización.

Tres meriendas infalibles
Aprovechando los manjares del momento te dejamos tres ideas de meriendas vistosas, sabrosas y diferentes para que los más pequeños se sorprendan y disfruten comiendo sano.

  • Crema de avena con melocotón y canela: calienta leche con copos de avena sin dejar que hierva, bate la mezcla, añádele el melocotón troceado y espolvorea un poquito de canela.
  • Pudin de chía y cacao con albaricoque y fresa: llena un bol con la leche que más te guste y añade tres cucharadas de semillas de chía, déjalo reposar al menos un par de horas en la nevera y añádele dos cucharadas de cacao. Trocea la fruta en daditos por encima y ¡listo!
  • Macedonia de frutas con sirope de agave: la variedad de colores, texturas y sabores de la macedonia hace para los niños de la merienda un juego y el sirope de agave neutralizará los sabores más ácidos.