deporte, salud, récords

Una de las cosas más bonitas del deporte es el espíritu de superación que se mantiene de generación en generación y supone una de las mayores motivaciones para todos los deportistas.

Repasamos algunos de los récords más impresionantes de la historia y cómo el trabajo y la perseverancia ha llevado a algunos deportistas hasta lo más alto.

Empezaremos no por un récord, sino por dos en el mismo campeonato. Sucedió en 1991 en el Mundial de Tokio. Primero fue Carl Lewis en superar la marca vigente en salto de longitud, que no se superaba desde 1968, por lo que se le daba por ganador. Pero sorprendentemente llegó Mike Powell y se alzó con la medalla por superar la marca anterior por dos centímetros.

Dentro del mundo del fútbol hay varios récords bastante impresionantes, como la máxima goleadora en un campeonato olímpico, Cristiane, brasileña, con 14 goles en el campeonato. En el Mundial, el récord lo tiene Just Fontaine con 13 goles en toda la competición.

Y en este listado tan alucinante no podía faltar Usain Bolt. Su motivo de superación es él mismo, pues no ha parado de superar sus propios récords, hasta bajar los 100 metros lisos a 9.58 segundos. Esto es un claro ejemplo de que los límites los marcas tú mismo.

Dentro del baloncesto, es normal ver el marcador con muchos puntos, ya que es un deporte de equipo. La media de puntos por jugadores buenos puede llegar a ser 30 pero lejos de eso encontramos el siguiente récord. Wilt Chamberlain anotó nada más y nada menos que 100 puntos él solo, en un partido en el que el resultado final fue de 169-147, dando la victoria a su equipo, los Warriors frente a los Knicks. Pero lo más alucinante de este jugador, es que, a parte de esta hazaña, es poseedor de más récords dentro de la NBA, 71.

Estos son sólo unos ejemplos de superación de los deportistas. Con esto no intentamos decirte que entrenes para superar en velocidad a Bolt, si no que tú mismo puedes marcarte unos objetivos y con esfuerzo y perseverancia superarlos.