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La carne es un alimento que está muy presente en la dieta mediterránea, y nos aporta proteínas de calidad, puesto que contienen todos los aminoácidos esenciales. Es fuente de hierro y vitamina B12. Según el tipo de carne nos aportarán más o menos grasas.

Se recomienda el consumo de carne tres veces por semana y si tu objetivo es bajar de peso o tener una dieta más sana, te recomendamos cuáles consumir.

El pato es una carne muy presente en platos de gran categoría en la cocina internacional, como el “pato al orange” y en la cocina oriental. Y es que tiene un sabor delicioso, pero precisamente es por su alto contenido en grasa, almacenado sobre todo en la piel. Si eres un apasionado de esta carne, pero quieres reducir las calorías de tus comidas, puedes optar por cocinarlo sin piel, pero es lo que hace única a esta carne.

Otras carnes a evitar son los embutidos. La mayoría de fiambres y embutidos son ricos en grasas saturadas y colesterol. Los que más cantidad de grasa poseen son el salchichón, el chorizo o el paté. Puedes optar por opciones más magras como la pechuga de pavo o de pollo.

El beicon, su apariencia no engaña. Y es que 100 gramos de panceta ahumada contienen 37 gramos de grasas. Si lo que quieres es perder peso, mejor no tenerlo ni en la nevera.

Las salchichas son parte del elenco protagonista de las barbacoas de verano, pero si quieres una dieta más sana, habrá que cambiar esos perritos calientes por unas verduras a la plancha.

Para terminar con esta lista, incluimos al cordero. Una carne sin la que Segovia no sería tan famosa, pero que es recomendable tomarla de vez en cuando, ya que contiene más cantidad de grasas que de proteínas, llegando a aportar hasta casi 300 calorías por cada 100 gramos.