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La endivia proviene de la achicoria, la cual, si se deja sus raíces en un ambiente cálido, húmedo y oscuro, se obtienen unos brotes tiernos con ligero sabor amargo, la endivia. Se puede obtener mediante cultivo natural o forzado.
En el mercado las podemos encontrar durante todo el año, pero sobre todo desde comienzos de otoño. Así que aprovechando que falta poco para empezar esta estación, vamos con alguna receta donde esta hortaliza es la protagonista.

Quizá el uso más recurrente de la endivia en la cocina es como base para algún tipo de relleno, como es el caso de las endivias rellenas de ensaladilla. Pueden servir como aperitivo o para un coctel de pie. Para la preparación del relleno pondremos a cocer huevos, patatas y zanahorias. Al mismo tiempo coceremos los gambones, gambas o similar. En el tiempo que se cuecen estos ingredientes preparamos la mayonesa. Una vez cocidos todos los ingredientes los troceamos en pequeños fragmentos y lo mezclamos todos. Para presentar, rellenamos las hojas de las endivias una a una. Las vitaminas de la endivia se unen con el resto de nutrientes, hidratos de carbono de la patata y proteínas de las gambas, dando como resultado un plato rico y completo.

A parte de la hoja entera, también se puede utilizar troceada de forma fina para ensaladas. Para esta receta utilizaremos berros para mezclar con la endivia troceada de forma que sean la base de la ensalada. Añadimos tomate troceado y queso de cabra, convirtiendo en este plato en un contraste de amargos y salados que se complementa de maravilla junto a una vinagreta de soja. Un plato estupendo para cualquier día de la semana y nutricionalmente muy completo.

Otra forma de servirlas es a la plancha. Es una forma sencilla y diferente para no comer esta hortaliza en crudo. Ponemos las endivias troceadas de forma longitudinal a la plancha con un poco de ajo. Para completar este plato se puede añadir un sofrito de cualquier verdura e incluso champiñones.

Con estas tres formas de cocinar la endivia no hay excusa para introducir esta hortaliza en el menú diario, proporcionando un aporte de fibra, potasio, hierro y vitaminas A y C a nuestra dieta.