alimentación, bienestar, salud, nutrición

El movimiento Real Fooding cada vez se extiende por más lugares y son más personas las que optan por este tipo de alimentación más saludable. No hablamos de una moda ni de una dieta, este movimiento surge como concienciación de todos los alimentos ultraprocesados que ingerimos.

Son muchos los alimentos procesados que invaden los supermercados. Resultan útiles y te permiten ahorrar tiempo, pero, ¿pensamos acaso en cómo afecta esto a nuestra salud?

Cada año más de 90.000 personas mueren en España por unas malas conductas alimentarias. El exceso de consumo de productos con azúcares añadidos, sal y grasas insalubres están aumentando en la población enfermedades asociadas como la diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Es difícil dejar de comer alimentos ultraprocesados, teniendo en cuenta que suponen el 70% de la alimentación en España, pero la recomendación es sencilla, cuantos menos comamos mejor.

¿Qué se intenta conseguir con este movimiento?
Concienciar a la gente de la importancia de una buena alimentación. Se pueden distinguir tres grandes grupos de alimentos y clasificarlos según su procesamiento industrial:

  • Por un lado, están los alimentos que no están procesados o mínimamente. Lo que podíamos llamar comida real. En este grupo podemos incluir alimentos como las frutas, las verduras, la carne, el pescado, legumbres y en general todos los alimentos cuya composición no ha sido alterada de manera artificial, por lo que sus propiedades se mantienen intactas.
  • El siguiente grupo serían los buenos procesados. Son los alimentos reales que cuentan con un procesamiento industrial que afecta poco a sus propiedades o simplemente no las altera. Aquí encontramos los congelados, las conservas, y envasados en general.
  • Por último, hablaríamos de los ultraprocesados, que son los alimentos que han sufrido alteraciones en sus propiedades originales, ya que han sido mezclados, texturizados o se les ha añadido o retirado ingredientes. Esto supone que aparentemente comemos un producto “natural” pero que tiene efectos perjudiciales para nuestro organismo.