leer

Puede que seas de las personas que lee a diario, de las que aprovecha cualquier momento para coger un libro y sumergirse en la historia, de los que lee de noche antes de dormir, en el metro o en el autobús. Cualquier lugar es bueno y un rato libre sirve de excusa para abrir un libro.

Por el contrario puede que no seas muy fan de la lectura, que cuando tienes tiempo libre prefieres hacer otras cosas o tienes otras aficiones que lo ocupan.

Seas del tipo de persona que seas, a todos nos ha enganchado un libro, una historia que no queríamos que terminase. La lectura no solo nos ayuda a distraernos o a ocupar nuestro tiempo libre, lo cierto es que muchos son los beneficios que la lectura ejerce en nuestra salud.

  • Disminuye el riesgo de padecer enfermedades cerebrales. Cuando leemos estimulamos nuestro cerebro, si lo hacemos de forma continuada puede ayudar a prevenir enfermedades como el Alzheimer y la pérdida de memoria.
  • Todos sabemos que el estrés es verdaderamente perjudicial para nuestra salud, se le relaciona con varias enfermedades peligrosas como las cardiovasculares o las autoinmunes. Cuando leemos un libro, nos evadimos y nos relajamos, dejamos de pensar en mil cosas a la vez y nos centramos en la historia, evitando el estrés. ¿El mejor momento? por la noche, después de un largo día de trabajo.
  • Aumenta nuestra empatía. Cuando leemos un libro, nos metemos en la piel del personaje, llegamos a entenderle, a comprender sus miedos, inquietudes y a compartir su felicidad y tristeza. Esto hace que aumente nuestra capacidad de empatizar con la gente que nos rodea, de ponernos en su lugar, una cualidad importante que es muy valorada.
  • Mejora nuestra capacidad de concentración. Al leer conseguimos que nuestro cerebro esté más alerta, mejorando nuestra objetividad y capacidad en la toma de decisiones.
  • Leer puede convertirse no sólo en una afición, sino en un buen hábito. Todo suma a la hora de vivir saludablemente, y más si es un buen libro.