carne

El debate de cómo afecta en nuestra salud, comer o no comer carne, se abrió hace mucho tiempo, hoy con motivo del día mundial sin carne queremos reabrirlo. Como en casi todo, existen ventajas y desventajas relacionadas con esta cuestión.

En esto del comer carne, podemos encontrar 3 posturas:

No comer nada de carne.

Comer carne con moderación a la vez que se consumen otros alimentos.

Que la dieta se base sobre todo en la ingesta de carne.

Como pasa en la mayoría de las circunstancias de la vida, en el medio está la virtud, evitemos extremos.

Se sabe que la carne nos aporta beneficios, al igual que el resto de alimentos, pero también cuenta con desventajas.

Beneficios:

  • La carne es rica en proteínas de alta calidad: necesarias para la regeneración de los tejidos del cuerpo y el mantenimiento del sistema nervioso central.
  • Alto contenido en minerales: Posee un gran contenido en hierro y en zinc. El hierro de la carne es de fácil absorción, lo que convierte la carne en uno de los mejores aliados para las personas que padecen de deficiencia de hierro. Por otro lado el zinc ayuda al crecimiento y funcionamiento del sistema inmune. Además en la carne se encuentran el fósforo, magnesio y selenio, complementos que ayudan al correcto crecimiento de nuestras células.
  • Rica en Vitamina B12: esta vitamina ayuda a formar glóbulos rojos sanos, de esta forma se combate la anemia.
  • Desventajas:

  • Grasas saturadas: son necesarias, pero en altas dosis favorecen la aparición de enfermedades cardiovasculares.

  • Ácido úrico: en grandes cantidades puede cristalizarse y ocasionar la inflamación de varias articulaciones, gota.
  • Deficiencia de calcio: el consumo excesivo de carne crea en nuestro cuerpo demasiada acidez, por esta razón el organismo utiliza el calcio de los huesos para compensar el PH. Esto puede provocar una deficiencia de calcio afectando al sistema óseo.
  • Aditivos y hormonas: en ocasiones, la carne que nos encontramos en los supermercados, lleva esta clase de sustancias que están relacionadas con distintos tipos de cáncer. Hay que tener en cuenta el tipo de carne que consumimos y dónde la adquirimos.
  • Como hemos dicho antes, en el medio está la virtud. Una dieta equilibrada de carne, pescado, verduras y frutas, es lo ideal para mantener nuestra salud. Si se acompaña de ejercicio diario, nos sentiremos mejor tanto física como mentalmente.