abrazos

Nunca algo tan económico y fácil pudo hacer tanto por tu salud y la de los que te rodean. Abrazar, ese gesto sencillo y natural, produce una larga lista de beneficios que jamás habías imaginado y que pueden mejorar tu calidad de vida. Todos necesitamos en determinados momentos un abrazo que nos de esa sensación de paz ante los problemas, pero se ha demostrado científicamente que los abrazos son buenos remedios para cosas que van más allá de las emociones.

Según un estudio de la Universidad de Duke en Estados Unidos, los seres humanos necesitamos recibir y dar abrazos desde que nacemos para mejorar nuestra salud, ya que estos nos aportan beneficios casi equiparables a algunos tratamientos médicos. Diferentes estudios han constatado que gracias a la ya conocida 'abrazoterapia' podemos prevenir y reducir algunas enfermedades o dolencias. Con un abrazo de tan solo 6 segundos conseguimos desarrollar en nuestro cuerpo y en la persona que lo recibe un sinfín de reacciones positivas para nuestro bienestar.

  • Mejoran la tensión arterial
  • Con cada abrazo activamos nuestro sistema nervioso, y este a su vez unos receptores que se encuentran en nuestra piel llamados Corpúsculos de Pacini que reducen la presión arterial. Esto disminuye el ritmo cardiaco de nuestro corazón y con ello las posibilidades de sufrir enfermedades cardiovasculares

  • Activan nuestro sistema inmune
  • Tanto cuando lo recibimos como cuando lo damos, activamos el sistema inmunológico favoreciendo la creación de glóbulos blancos. Nuestras defensas incrementan y nos ayudan a disminuir el riesgo de padecer ciertas enfermedades.

  • Ayudan a sentirse bien
  • Liberan oxitocina, conocida como la hormona de la felicidad, que genera felicidad y bienestar. Nos hace sentir mejor, más contentos y felices. La oxitocina es la misma hormona que se genera durante el parto y que hace que las madres olviden el insoportable dolor y amen a sus bebes, por ello es considerada también como la hormona del amor.

  • Calman dolencias musculares
  • Los abrazos estimulan la relajación de los tejidos blandos del cuerpo favoreciendo la circulación sanguínea, lo cual puede reducir ciertos dolores musculares localizados.

  • Disminuyen el estrés y la ansiedad
  • Un abrazo nos aporta relax en los momentos más difíciles ya que reduce la producción de la hormona cortisol, la cual favorece el estrés. De forma contraria, aumenta la cantidad de dopamina, que nos produce esa sensación de tranquilidad tan reconfortante que sentimos cuando nos abrazan.

  • Ayudan a nuestra autoestima
  • El contacto físico eleva la confianza en nosotros mismos. Nos sentimos amados, entendidos y especiales para alguien, ayudando a nuestra autoestima en los momentos en los que más lo necesita. Además, favorece la comunicación de los problemas provocando en nosotros alivio y comprensión.

  • Rejuvenecen el cuerpo
  • Al abrazarnos se potencia el proceso de transporte del oxígeno a los tejidos prolongando la vida de las células de nuestro cuerpo. De este modo, un abrazo puede conseguir mantenernos más jóvenes físicamente.

    ¿Aún no te parecen suficientes los motivos para sumarte a la 'abrazoterapia'? Practícala con tu familia, tus amigos, tus compañeros de trabajo, tu vecino o con cualquiera. En pareja o en grupo; en la calle, la oficina o en casa; donde y cuando lo necesites. Además, son gratis y no tienen efectos secundarios. Da y recibe, regala salud.