vegana

Desde hace unos años, la dieta vegetariana está evolucionando a una nueva forma de vida que va mucho más allá de no comer carne, el veganismo. Ser vegano supone no consumir ningún alimento de origen animal, incluyendo los derivados o productos fabricados a partir de estos. La diferencia con la dieta vegetariana es que tampoco pueden comer ningún tipo de lácteo (leche, queso, mantequilla…), ni huevos, ni miel, etc., ya que estos provienen también de los animales aunque no supongan su muerte. Básicamente, las personas veganas pueden comer verduras, frutas, hortalizas, semillas, frutos secos, aceites, cereales y legumbres. Además, el veganismo también rechaza utilizar o vestir cualquier tipo de producto elaborado a partir de animales, como puede ser la lana, el cuero o la seda.

Los veganos argumentan seguir este estilo de vida por principios éticos, ya que condenan el modo en el que los animales viven y mueren para satisfacer nuestras necesidades más básicas. Piensan que llevar una alimentación a basa de productos de origen natural es posible, además de ser sano y mucho más humano. Sin embargo, podemos observar como cada día más personas se suman a este movimiento, sobre todo entre la población joven, por otros motivos que no son los anteriormente dichos, más bien por moda o por pensar que la dieta vegana puede ser una buena manera de bajar peso.

Para resolver todos los interrogantes, dudas y mitos que rodean la dieta vegana contamos con la opinión del experto Juan Ramos, director de la Clínica de Nutrición Madrid.

¿Es saludable seguir una dieta vegana?

En términos generales, no podemos afirmar que una dieta vegana sea saludable, tanto en cuanto que no lo es cualquier dieta que restringe el consumo de determinados grupos de alimentos. Ahora bien, aunque suene paradójico, conviene matizar que una dieta vegana si se realiza y se complementa de forma adecuada es una dieta saludable.

¿Es una dieta de moda o la siguen más gente de la que pensamos?

La dieta vegana más que una moda es un estilo de vida, una filosofía que se asocia con la forma de alimentarse, lo mismo que ocurre con otras dietas específicas (macrobiótica, paleolítica, frutarianismo, etc.). Si bien es cierto que actualmente el veganismo se ha implantado con más solidez y repercusión social.

¿Cuáles son las claves para poder seguir una dieta solo a base de este tipo de alimentos?

Como suele ocurrir con la instauración de cualquier modelo nutricional, la clave principal es el convencimiento y la determinación emocional para seguir esa forma de alimentación.

¿Qué es lo que más preocupa a las personas que comienzan a hacerse veganas?

Si cubren todas las necesidades nutricionales.

¿Qué nutrientes de la dieta vegana tenemos que preocuparnos de sustituir o complementar?

Si se realiza una dieta vegana adecuada, principalmente manteniendo una variedad dentro de los alimentos que incorpora, únicamente hay que complementar la dieta con vitamina B12 y controlar que el aporte de hierro, calcio y vitamina D sea efectivo, sobre todo en determinados grupos de población, como niños, mujeres, embarazadas, ancianos y convalecientes. Básicamente el aporte del resto de vitaminas, minerales y macronutrientes (proteínas, grasas e hidratos de carbono) está garantizado.

¿Todo el mundo puede seguir esta dieta sin problemas para la salud? (Niños, embarazadas…)

En términos generales, sí, siempre que el aporte de vitamina B12, hierro, calcio y vitamina D esté garantizado y siempre que se mantengan los mismos consumos diarios recomendados de los nutrientes necesarios para estos grupos de población.

¿Es necesario complementar la dieta con suplementos vitamínicos?

Como hemos comentado, fundamentalmente es necesario un aporte externo de vitamina B12, ya que habitualmente las necesidades de vitamina D pueden ser aportadas mediante la exposición al sol.

¿Qué ventajas y que inconvenientes tiene la dieta vegana en comparación la dieta de consumo de alimentos de origen animal?

Desde un punto de vista nutricional, tanto una dieta como otra pueden aportar los requerimientos nutricionales necesarios para una vida saludable, salvo en el caso de la dieta vegana, que es necesario el aporte extra de vitamina B12, ya que ésta se encuentra, principalmente, en carnes, pescados, huevos y lácteos. Pero una vez resuelto este punto, ambas dietas pueden ser igualmente saludables o igualmente insanas, ya que las ventajas o inconvenientes no van a depender de parámetros nutricionales, sino del modo de vida. La dieta vegana se asocia a una vida más sana, pero si no se realiza de forma correcta, puede comprometer el aporte de proteínas, vitaminas y minerales y derivar en afecciones a largo plazo. Por contra, una dieta mediterránea omnívora con hábitos alimentarios saludables (alimentación variada, importante consumo de verduras y frutas, no alimentos procesados, no bebidas elaboradas, no azúcares añadidos) y un estilo de vida sano (ejercicio, actividad intelectual, no tabaco, no alcohol) nos mantendrá en forma, en nuestro peso y a salvo de enfermedades asociadas al síndrome metabólico.